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El James Webb resuelve el enigma de la atmósfera en '55 Cancri e', el exoplaneta con océanos de magma

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La NASA ha confirmado 5,573 planetas fuera del sistema solar distribuidos en 4,151 sistemas externos. De todos los cuerpos rocosos, solo uno tiene oficialmente atmósfera, aunque está lejos de ser considerado “habitable”. Observaciones del exoplaneta ‘55 Cancri e’ realizadas por el Telescopio Espacial James Webb (JWST) han llevado finalmente a la confirmación de su atmósfera, según un reciente artículo publicado en la revista Nature.

Un planeta tiene atmósfera cuando posee una capa de gases que lo rodea. En la Tierra, esa espesa cobertura está compuesta principalmente de nitrógeno, oxígeno, vapor de agua, dióxido de carbono y otros gases. Gracias a esta composición, los seres vivos pueden respirar, se regula la temperatura de la superficie y existe el clima.

La atmósfera no es sinónimo de vida. Otros planetas dentro del sistema solar también tienen atmósferas, pero son estériles, como es el caso de Marte y Venus. Sin embargo, para los astrobiólogos, la capa de gases que envuelve un cuerpo rocoso es un indicador fundamental de habitabilidad. El JWST ha estudiado varios exoplanetas en busca de señales químicas que sugieran la presencia de una atmósfera. Hasta ahora, solo ‘55 Cancri e’ ha proporcionado evidencia convincente de tener dicha característica.


Exoplaneta 55 Cancri e

Existen 5,573 exoplanetas confirmados, pero muy pocos se catalogan como “habitables”. ¿Qué debemos entender de ello?


’55 Cancri e’, el exoplaneta más estudiado

‘55 Cancri e’ es considerado una supertierra debido a que es ocho veces más masiva que la Tierra, aunque tiene un tamaño menor que Neptuno. El cuerpo orbita muy cerca de una estrella similar al Sol, en un sistema ubicado a 38.78 años luz de distancia, en dirección a la constelación de Cáncer. Debido a que su estrella madre es visible desde la Tierra y su facilidad de localización, el exoplaneta es uno de los más estudiados de su tipo por astrónomos.

Desde su descubrimiento en 2004, ‘55 Cancri e’ ha sido objeto de diferentes interpretaciones sobre su naturaleza. En función del tiempo y la tecnología disponible, es considerado como un cuerpo gaseoso similar a Júpiter, una roca con un tercio de su masa formada por diamantes e incluso un mundo oceánico.

Actualmente, la imagen más aceptada de ‘55 Cancri’ e es que se trata de una “supertierra infernal”. Su superficie debería estar cubierta de un océano de magma, ahogado bajo una capa de gases, sin rastro de una superficie habitable. La distancia con respecto a su estrella, que equivale a 1/65 de la separación entre la Tierra y el Sol, garantiza una temperatura más allá de lo habitable. Sin embargo, durante años, ha mostrado señales ambiguas de “nubes”, sin que la comunidad científica llegue a un consenso al respecto.



Una atmósfera de CO2 y CO

Los datos recopilados por el JWST y el trabajo de un equipo internacional de científicos comandados por Renyu HU, permitieron finalmente determinar la naturaleza de su atmósfera Inicialmente, se creía que esos gases eran simplemente roca vaporizada. Sin embargo, una revisión del espectro de emisión térmica del planeta, obtenido con los instrumentos infrarrojos del telescopio, reveló que sus nubes probablemente contienen dióxido de carbono o monóxido de carbono. Aunque su atmósfera podría tener aún más gases, se requerirán estudios adicionales para confirmarlo.

Los investigadores están particularmente interesados en la atmósfera de este exoplaneta debido a que la propia Tierra fue, en algún momento, un mundo lleno de océanos de magma. Analizar el comportamiento de la capa de gases puede ayudar a comprender las primeras etapas en la formación de cuerpos en el sistema solar. Los estudios de exoplanetas habitables no buscan señales de vida o nuevos mundos a los que los seres humanos podrían viajar, sino solo comprender la evolución de la Tierra a lo largo de sus 4,500 millones de años de historia.

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